Soy una soñadora empedernida sin talento alguno que escribe para no olvidar quien fue. Una amante del yaoi y la fantasía considerada partidaria de las caminatas nocturnas, las ventanas, siestas en el techo y paraguas transparentes. Soy leonina por defecto, una escapista de la realidad por necesidad más que por pasatiempo, una testaruda sin remedio tardía ante el tiempo e incapaz de llevar su ritmo, una adicta a dormir y al limón, pesimista justificada en la desilusión.